El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, conocido como TDAH, es un estado que se manifiesta especialmente durante la infancia y que suele generar a los padres muchas dudas, miedos e incluso etiquetas apresuradas. No todos los niños que presentan dificultades de concentración, inquietud o impulsividad tienen TDAH, y por eso resulta fundamental realizar una valoración consciente, respetuosa y personalizada.
Desde las Terapias Naturales y la visión holística de la salud, el acompañamiento de los niños va mucho más allá de centrarse únicamente en los síntomas. Se trata de comprender qué hay detrás de cada comportamiento, cómo vive el niño sus emociones y qué factores físicos, emocionales y ambientales pueden estar influyendo en su desarrollo.
El enfoque natural no pretende sustituir ni enfrentar otros planteamientos, sino ofrecer una alternativa complementaria, centrada en la individualidad de cada niño y en su bienestar general.
Qué es el TDAH y cómo se manifiesta en la infancia
El TDAH engloba un conjunto de manifestaciones relacionadas con la atención, la impulsividad y, en algunos casos, una actividad motora excesiva para la edad del niño. Cada caso es diferente, y no todos los niños presentan los mismos rasgos ni con la misma intensidad.
Algunas de las manifestaciones más habituales pueden ser:
Dificultad para mantener la atención durante un periodo prolongado
Conductas impulsivas o respuestas precipitadas
Movimiento constante o dificultad para permanecer quietos
Problemas para seguir normas o completar tareas
Sensación de no escuchar cuando se les habla
Desorganización y olvidos frecuentes
Es importante tener en cuenta que, con el paso de los años, la hiperactividad motora suele disminuir, mientras que la falta de atención y la impulsividad pueden mantenerse si no se recibe un acompañamiento adecuado.
Cuál es el enfoque de las Terapias Naturales y cómo actúa
Las terapias naturales aplicadas al acompañamiento del TDAH parte de una visión integradora de la persona. No se trata de “corregir” una conducta, sino de entender al niño como un todo: su cuerpo, su sistema nervioso, su mundo emocional y su entorno familiar y escolar.
Desde este enfoque, se trabaja sobre las posibles causas individuales que están influyendo en la forma de comportarse del niño, adaptando el tratamiento a sus necesidades concretas. No todos los niños requieren el mismo tratamiento, incluso aunque compartan un diagnóstico similar.
Las terapias naturales buscan equilibrar el sistema nervioso, mejorar la capacidad de concentración y ayudar al niño a gestionar mejor sus emociones, siempre respetando su ritmo y su personalidad.
Beneficios principales de las Terapias Naturales
El acompañamiento natural del TDAH puede aportar múltiples beneficios cuando se realiza de forma personalizada y constante. Algunos de los más destacados son:
Apoyo al equilibrio del sistema nervioso
Puede favorecer la mejora de la atención y la capacidad de concentración
Puede contribuir a una mejor gestión de la impulsividad emocional
Mayor sensación de calma y estabilidad interna
Mejor gestión del estrés y de la frustración
Acompañamiento emocional respetuoso y sin etiquetas
Mejora del bienestar general del niño y su entorno familiar
Estos beneficios no aparecen de forma inmediata, sino como resultado de un proceso de acompañamiento consciente y adaptado a cada caso.
¿Para quién está indicado y cuándo puede ayudar?
El tratamiento natural es una opción totalmente válido en diferentes situaciones, especialmente cuando se busca un enfoque respetuoso y complementario.
Está indicado especialmente para:
Niños con dificultades de atención o concentración
Niños con conductas impulsivas o inquietud constante
Casos en los que se desea un enfoque no invasivo
Familias que buscan un acompañamiento global y personalizado
Niños sensibles a nivel emocional o con alta reactividad
También puede ser de gran ayuda como complemento a otros tratamientos, siempre desde una visión integradora y coordinada.
Cómo se trabaja el Déficit de Atención en consulta
En consulta, el trabajo se centra en el niño como individuo, no en el diagnóstico. A través del Método Alquimia y las terapias naturales asociadas, se realiza una valoración profunda de su estado físico, emocional y energético.
El acompañamiento puede incluir:
Homeopatía, adaptada a la forma particular en la que el niño manifiesta sus síntomas y emociones.
Terapia transpersonal, para ayudar al niño a expresar y gestionar su mundo emocional.
Flores de Bach, orientadas a equilibrar estados emocionales como la impulsividad, la inseguridad o la falta de concentración.
Suplementación natural, utilizando nutrientes como magnesio, ácidos grasos omega y vitaminas, que pueden apoyar el desarrollo del sistema nervioso.
Además, la alimentación juega un papel clave. Se recomienda reducir el consumo de azúcares, evitar bebidas estimulantes y fomentar una alimentación nutritiva y equilibrada, que apoye el desarrollo físico y mental del niño.
El objetivo final es acompañar al niño y a su familia en un proceso de comprensión, equilibrio y bienestar, respetando siempre su esencia y su ritmo natural de crecimiento.
Este enfoque se desarrolla dentro del ámbito de las Terapias Naturales, por lo que no sustituye en ningún caso la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento realizado por profesionales sanitarios cuando sea necesario.




